{"id":11439,"date":"2023-07-25T17:14:06","date_gmt":"2023-07-25T23:14:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=11439"},"modified":"2024-11-12T17:05:58","modified_gmt":"2024-11-12T23:05:58","slug":"como-hablar-con-un-adolescente-rebelde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/como-hablar-con-un-adolescente-rebelde\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo hablar con un adolescente rebelde?"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Mayte De Atela<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Al hablar sobre la adolescencia nos viene a la mente la imagen de un joven problem\u00e1tico, confrontativo, rebelde. Pensamos en lo dif\u00edciles que son los adolescentes, lo complejo que resulta acercarnos a ellos para entablar una conversaci\u00f3n o hacerlos reflexionar. Mientras que la biolog\u00eda define a la adolescencia como el periodo de vida que va de los 12 a los 21 a\u00f1os y que se caracteriza por el desarrollo de un cuerpo sexuado, la psicolog\u00eda piensa en ella como un momento de contrastes, contradicciones y mucha confusi\u00f3n, dominado por una sensaci\u00f3n constante de caos. Dicha confusi\u00f3n proviene del impacto que genera en la mente del adolescente tanto los cambios f\u00edsicos como los cambios ps\u00edquicos a los que se enfrenta.<\/p>\n<p>En esta etapa, el joven redefine su identidad, se cuestiona qui\u00e9n es, se aleja del mundo infantil que le prove\u00eda un sentimiento de seguridad para hacer frente a retos que le son desconocidos. El adolescente se enfrenta a grandes cambios que conllevan la p\u00e9rdida de todo aquello que le era conocido (su cuerpo, su identidad infantil, sus padres maravillosos), lo cual le genera un gran sufrimiento; lo que vemos como rebeld\u00eda, enojo o apat\u00eda, en realidad esconde un gran dolor.<\/p>\n<p>La mente del adolescente intentar\u00e1 lidiar con este sufrimiento de diferentes formas, y una de ellas tiene que ver con el modo en el que comprende y cataloga el mundo del adulto. El joven siente una gran desconfianza y desprecio hacia el adulto porque, por un lado, considera que quiere controlarlo como lo hac\u00eda con el ni\u00f1o y, por otro lado, le genera sentimientos de enojo, celos y envidia al pensar que, por ser adulto, \u201chace lo que quiere\u201d y \u201cvive c\u00f3mo quiere\u201d, mientras que \u00e9l lucha entre la b\u00fasqueda de su independencia y la necesidad de obtener un reaseguramiento, derivado de su dependencia infantil. Esta lucha, as\u00ed como el dolor causado por el desconcierto frente a las nuevas exigencias del mundo adulto, lo llevan a defenderse para no lidiar con las emociones mencionadas en el p\u00e1rrafo anterior.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n entre el adolescente y el adulto no ser\u00e1 algo natural ni feliz. Si consideramos el sufrimiento que hay detr\u00e1s de la conducta rebelde del joven, podremos entender por qu\u00e9 la comunicaci\u00f3n verbal con los adultos suele estar tan empobrecida. Es frecuente que los padres refieran que su hijo no les cuenta nada, que es dif\u00edcil saber en qu\u00e9 anda, qu\u00e9 es lo que sucede con \u00e9l, qu\u00e9 le gusta, qui\u00e9n es. Hay una sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza y desconocimiento frente a esta nueva actitud del joven que, hasta hace poco, se comportaba de manera obediente y tranquila.<\/p>\n<p>El adolescente refiere poco sobre c\u00f3mo se siente o sobre lo que le sucede. En buena medida, porque \u201cno le interesa el mundo de los adultos\u201d, pero tambi\u00e9n porque, en el fondo, tiene una gran dificultad para identificar qu\u00e9 pasa con \u00e9l. Le suceden tantas cosas y se espera tanto de \u00e9l (a nivel social y personal\/interno) que no solo no logra comunicarse verbalmente con el adulto, sino que tampoco lo logra con otros, ni siquiera con \u00e9l mismo; al no entender lo que le sucede, no logra poner en palabras todo aquello que lo angustia.<\/p>\n<p>El joven expresar\u00e1 sus conflictos, su mundo interno, sus pensamientos y sus fantas\u00edas a trav\u00e9s de lo que hace, es decir, de sus actos: \u00bfC\u00f3mo se viste? \u00bfQu\u00e9 m\u00fasica escucha? \u00bfC\u00f3mo se relaciona con sus pares? Esto sucede porque no tiene una conciencia clara del sufrimiento que vive, ni del motivo de este. Se puede decir que su sufrimiento es inconsciente.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer para abrir un canal de comunicaci\u00f3n con los adolescentes?<\/p>\n<ul>\n<li>Tratar de identificar la causa inconsciente de su sufrimiento.<\/li>\n<li>Mantener una escucha activa, entendiendo qu\u00e9 sucede con los adolescentes a nivel ps\u00edquico.<\/li>\n<li>Hablarles sinti\u00e9ndonos c\u00f3modos con el rol que tenemos frente a ellos, ya sea como padres, profesores o terapeutas.<\/li>\n<li>Evitar hablarles seduci\u00e9ndolos, infantiliz\u00e1ndolos, juzg\u00e1ndolos o conden\u00e1ndolos.<\/li>\n<li>Ayudarles a entender que est\u00e1n atravesando por un momento confuso, doloroso; traducir lo que les sucede y hacerles saber que somos emp\u00e1ticos.<\/li>\n<li>La actitud de quien escucha es indispensable, por lo que es importante intentar hacerlo desde una postura de entendimiento.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>Aberastury, A. (1988). <em>La adolescencia normal. Un enfoque psicoanal\u00edtico<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Nasio, J.D. (2013) <em>\u00bfC\u00f3mo actuar con un adolescente dif\u00edcil? Consejos para padres y profesionales<\/em>. Paid\u00f3s.<\/p>\n<p>Meltzer, D. y Harris, M. (1998). <em>Adolescentes.<\/em> Spatia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mayte De Atela \u00a0 Al hablar sobre la adolescencia nos viene a la mente la imagen de un joven problem\u00e1tico, confrontativo, rebelde. Pensamos en lo dif\u00edciles que son los adolescentes, lo complejo que resulta acercarnos a ellos para entablar una conversaci\u00f3n o hacerlos reflexionar. 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