{"id":11360,"date":"2023-06-27T11:22:38","date_gmt":"2023-06-27T17:22:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=11360"},"modified":"2023-07-04T13:44:06","modified_gmt":"2023-07-04T19:44:06","slug":"la-envidia-y-el-fracaso-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/la-envidia-y-el-fracaso-personal\/","title":{"rendered":"La envidia y el fracaso personal"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Magaly V\u00e1zquez<\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos en el siguiente escenario: H es un paciente de cuarenta y dos a\u00f1os, soltero, graduado de universidades privadas y desempleado. Su padre falleci\u00f3 hace un par de a\u00f1os y le hered\u00f3 la empresa que construy\u00f3 a base de trabajo y esfuerzo durante toda su vida. H no logr\u00f3 conseguir contratos que mantuvieran la empresa a flote, por lo que \u00e9sta quebr\u00f3. Ha derrochado parte de su herencia en viajes e inversiones poco fruct\u00edferas. Aunque afirma que su padre fue la persona m\u00e1s importante en su vida, siempre le recriminaba el haberse divorciado de su madre, haberlo abandonado cuando era ni\u00f1o y no haberle dado suficiente cari\u00f1o. El padre volvi\u00f3 a casarse y tuvo m\u00e1s hijos, lo cual H nunca le perdon\u00f3, a pesar de que \u00e9ste se volcaba en intentos por integrarlo a esa nueva fase de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando fallece, H reclama una parte de las cenizas y toda su ropa, posesiones que guarda con celo dentro de su casa. Aunque ha tenido relaciones de pareja, H las termina porque est\u00e1 convencido de que \u201cno naci\u00f3 para casarse ni tener hijos\u201d; su \u00fanico deseo era cuidar a su padre hasta que muriera. Es un hombre solitario, con pocas relaciones significativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al leer la historia anterior, uno puede lamentarse por este hombre e inevitablemente preguntarse c\u00f3mo se explican estos fen\u00f3menos, en los que ciertas personas, que tuvieron un buen ambiente y unos padres sensatos, cari\u00f1osos y trabajadores, que buscaron darles recursos econ\u00f3micos y educativos, no puedan progresar en la vida y tener \u00e9xito. O, por el contrario, personas que, aun cuando no crecieron en un ambiente favorecedor, lograron una vida satisfactoria. El psicoan\u00e1lisis ha investigado sobre estos hechos, que no son casualidades, ni mucho menos infortunios del destino, sino el resultado de la envidia.<\/p>\n\n\n\n<p>La envidia es un sentimiento bien conocido en todas las culturas de la humanidad; ha servido como inspiraci\u00f3n para dichos y relatos populares, cuyos desenlaces son tr\u00e1gicos para quien experimenta y se deja llevar por tan \u201cmaligna\u201d emoci\u00f3n. Sin embargo, para hablar sobre la envidia, desde la visi\u00f3n psicoanal\u00edtica, tenemos que remontarnos al principio de la vida y a la importante teor\u00eda de la psicoanalista inglesa Melanie Klein.<\/p>\n\n\n\n<p>En su texto <em>Envidia y gratitud<\/em> (1957\/2009), la autora explica que la relaci\u00f3n temprana del beb\u00e9 con el pecho que lo alimenta est\u00e1 cargada de emociones amorosas, pero tambi\u00e9n agresivas. Por un lado, el beb\u00e9 percibe al pecho como el poseedor de todas las bondades, la leche nutricia y la capacidad para calmarlo, lo cual le genera una sensaci\u00f3n de gratitud. Sin embargo, estas mismas cualidades despiertan la envidia del beb\u00e9, la fantas\u00eda de atacarlo y destruirlo, pues \u00e9l no es el poseedor original de las virtudes que recibe. Para Klein, a partir de este momento se crea una lucha central en la mente de todos nosotros, entre la envidia y la gratitud hacia los objetos que nos nutren.<\/p>\n\n\n\n<p>La gratitud se considera la manifestaci\u00f3n m\u00e1s pura del instinto de vida y, si predomina, entonces se sientan las bases para relacionarse con otros de forma amorosa, as\u00ed como para el desarrollo de cualidades y capacidades como el aprendizaje, la creatividad y la generosidad. Ser agradecido implica reconocer lo nutricio que me dieron mis padres y lo que ahora me aportan otras figuras significativas, incorporarlo a mi identidad y poder aprovecharlo al hacer lo mejor que pueda con ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Si, por el contrario, en la mente predomina la envidia, la cual se considera la m\u00e1xima expresi\u00f3n del instinto de muerte, entonces se experimenta odio, resentimiento y la constante necesidad de destruir a ese otro, as\u00ed como lo bueno y nutricio que ofrece, porque no se tolera carecer de ello, ni la generosidad del objeto. Desafortunadamente, la persona paga un precio cruel, pues se priva a s\u00ed misma de lo que la ayuda a crecer y a mejorar su desarrollo mental. Puesto que la envidia es, en su mayor parte, un sentimiento inconsciente, el envidioso se siente, de manera permanente, en carencia, insatisfecho y con la sensaci\u00f3n de que nadie le ha dado nada, sin siquiera imaginar que es \u00e9l quien tiene una imposibilidad de recibir y agradecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Como seres humanos, no estamos exentos de experimentar envidia; de hecho, tendremos que lidiar con impulsos envidiosos a lo largo de nuestra vida. Por ejemplo, cuando surge en nosotros la necesidad de descalificar intelectualmente a quien consideramos bello o bella, o cuando \u201cpor accidente\u201d da\u00f1amos un objeto prestado, o cuando nos ausentamos a una clase que nos cuesta trabajo comprender y la catalogamos como aburrida. El problema es que, si no podemos contrarrestarla con sentimientos m\u00e1s bondadosos como la gratitud, podemos perdernos de la oportunidad de ampliar nuestras experiencias y capacidades, lo que se traduce en una vida m\u00e1s satisfactoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Klein, M. (2009). Envidia y gratitud. <em>Obras completas. Envidia y gratitud y otros trabajos<\/em> (vol. 3, pp. 181-140). Paid\u00f3s. (Obra original publicada en 1957).<\/p>\n\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Magaly V\u00e1zquez Pensemos en el siguiente escenario: H es un paciente de cuarenta y dos a\u00f1os, soltero, graduado de universidades privadas y desempleado. Su padre falleci\u00f3 hace un par de a\u00f1os y le hered\u00f3 la empresa que construy\u00f3 a base de trabajo y esfuerzo durante toda su vida. H no logr\u00f3 conseguir contratos que mantuvieran la empresa a flote, por lo que \u00e9sta quebr\u00f3. 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