{"id":11308,"date":"2023-06-27T11:28:04","date_gmt":"2023-06-27T17:28:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=11308"},"modified":"2024-11-12T17:28:20","modified_gmt":"2024-11-12T23:28:20","slug":"que-es-la-transferencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/que-es-la-transferencia\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la transferencia?"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Karina Velasco Cota<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La transferencia es una de las nociones fundamentales que sostienen y caracterizan la teor\u00eda y la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica. Si bien, apareci\u00f3 en la historia del psicoan\u00e1lisis, en primera instancia, como un obst\u00e1culo para la cura, no tard\u00f3 en ser considerada por Sigmund Freud como la m\u00e1s contundente aliada del tratamiento, pues, como \u00e9l mismo dijo: \u201cnadie puede ser ajusticiado in <em>absentia <\/em>o <em>in effigie<\/em>\u201d (Freud, 1912\/1991, p. 105). Gracias al fen\u00f3meno transferencial, los terapeutas somos capaces de advertir los deseos y emociones que nuestros pacientes han procurado olvidar. Es en el v\u00ednculo que entablamos con ellos donde se franquea el conflicto inconsciente que, si bien, pertenece al pasado infantil y temprano, se materializa en el aqu\u00ed y en el ahora de nuestros consultorios.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 es y c\u00f3mo podemos definirla? Heredero de un modelo positivista, Freud tom\u00f3 prestado el concepto de transferencia de la termodin\u00e1mica porque se interes\u00f3 en describir un fen\u00f3meno en el cual el paciente es susceptible de trasladar a un nuevo sitio los sentimientos, tiernos y hostiles, que experiment\u00f3 en la infancia hacia sus figuras significativas; este lugar ser\u00eda la relaci\u00f3n actual con su analista. As\u00ed, detr\u00e1s de la paciente que colabora apacible con su terapeuta, con el deseo de agradarle, posiblemente se esconde la ni\u00f1a enamorada del padre; o detr\u00e1s del paciente que se opone con tenacidad a las interpretaciones del analista, quiz\u00e1 se atrinchera el ni\u00f1o que contiende con su m\u00e1ximo rival, ya sea un hermano o el padre.<\/p>\n<p>No obstante, gracias al florecimiento de la teor\u00eda de las relaciones de objeto y del desarrollo temprano, la noci\u00f3n de transferencia adquiri\u00f3 una relevancia in\u00e9dita en el psicoan\u00e1lisis, a tal grado que, hoy en d\u00eda, ya no es considerada s\u00f3lo como una reedici\u00f3n del pasado del paciente, sino como la expresi\u00f3n m\u00e1xima de su situaci\u00f3n interna, de su realidad ps\u00edquica y sus relaciones de objeto; situaci\u00f3n que incluye, de manera inevitable, el pasado, pero que es comprendida en el presente y en la inmediatez del v\u00ednculo con el analista.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9 utilidad puede tener que el paciente reviva dichos conflictos con su terapeuta? \u00bfNo es acaso nocivo para el tratamiento? Freud, como el gran cl\u00ednico que era, advirti\u00f3 que el desenvolvimiento de la transferencia es una situaci\u00f3n por la que se atraviesa en todo tratamiento y que, cuando es llevada a buen puerto, es decir, reorientada a sus or\u00edgenes inconscientes, el paciente toma consciencia de su vida emocional, de tal forma que puede lograr no s\u00f3lo el alivio de los s\u00edntomas, sino la modificaci\u00f3n de su estructura de car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Partiendo de esta \u00f3ptica, sabemos que la transferencia se activa desde el principio del an\u00e1lisis y que no se trata \u00fanicamente de una resistencia, sino de la m\u00e1s fidedigna externalizaci\u00f3n del mundo interno del paciente, misma que abarca los aspectos conflictivos de su vida, su arsenal defensivo y los aspectos m\u00e1s constructivos, como la capacidad para reparar sus objetos y para sublimar los impulsos.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, en el v\u00ednculo transferencial ya no s\u00f3lo conciernen al analista los contenidos de las comunicaciones del paciente, o bien, las referencias directas a su persona y a las figuras del pasado, como lo pensaba Freud, sino tambi\u00e9n las experiencias que no pueden expresarse a trav\u00e9s de las palabras y que, por lo tanto, s\u00f3lo pueden ser captadas a partir de los sentimientos y fantas\u00edas que se despiertan en el analista, como respuesta a la transferencia del paciente. De esta manera, el terapeuta deber\u00e1 tratar de entender c\u00f3mo el paciente act\u00faa sobre \u00e9l y cu\u00e1les son las razones para ello. Gracias a esta perspectiva, en la actualidad, sabemos que es importante lo que el paciente comunica, pero tambi\u00e9n c\u00f3mo y para qu\u00e9 lo comunica, o en su defecto, aquello que omite y para qu\u00e9 lo omite.<\/p>\n<p>Si bien, el concepto de transferencia ha evolucionado de manera gradual desde que Freud habl\u00f3 de dicho fen\u00f3meno por primera vez, conservamos su idea central: la transferencia opera como una resistencia y, a la vez, es el mejor instrumento para la comprensi\u00f3n de lo que le sucede al paciente, as\u00ed como del campo de la cura. De la misma forma, atesoramos con especial cuidado su m\u00e1s clara advertencia: el terapeuta no debe ceder ante la demanda del paciente. En su art\u00edculo \u201cPuntualizaciones sobre el amor de transferencia\u201d (1915), Freud nos previene del \u00edmpetu del fen\u00f3meno transferencial y de la tentaci\u00f3n que esto puede representar para el analista, quien conviene que mantenga, por encima de todo, una actitud de abstinencia.<\/p>\n<p>La abstinencia implica, para el terapeuta, renunciar al impulso de querer colmar los deseos infantiles insatisfechos del paciente; esto incluye el deseo de recibir el amor y\/o la aprobaci\u00f3n del analista, as\u00ed como su gu\u00eda y consejo. Ceder ante tales deseos nos pone en riesgo de brindar explicaciones precipitadas, hacerle sugerencias sobre lo que creemos que debe o no hacer, o incluso participar activamente en la sesi\u00f3n, obturando el desarrollo de las asociaciones libres bajo la ilusi\u00f3n omnipotente de que uno sabe qu\u00e9 le pasa al paciente, qu\u00e9 le conviene y qu\u00e9 no.<\/p>\n<p>En el<a href=\"https:\/\/ec.centroeleia.edu.mx\/curso\/clinica-de-la-transferencia\/\"> curso \u201cCl\u00ednica de la transferencia\u201d<\/a> abordaremos a profundidad el tema de la transferencia, desde sus inicios hasta su evoluci\u00f3n en la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica contempor\u00e1nea, poniendo especial \u00e9nfasis en la manera en la que, sesi\u00f3n a sesi\u00f3n y minuto a minuto, el analista puede advertirla e interpretarla con el objetivo de ayudar al paciente, de la forma m\u00e1s efectiva y contundente, a comprender su vida emocional y, con ello, a transformarse. \u00a1No te lo pierdas!<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>Freud, S. (1991). Sobre la din\u00e1mica de la transferencia. <em>Obras completas<\/em> (vol. 12). Amorrortu editores. (Obra original publicada en 1912).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Karina Velasco Cota \u00a0 La transferencia es una de las nociones fundamentales que sostienen y caracterizan la teor\u00eda y la cl\u00ednica psicoanal\u00edtica. Si bien, apareci\u00f3 en la historia del psicoan\u00e1lisis, en primera instancia, como un obst\u00e1culo para la cura, no tard\u00f3 en ser considerada por Sigmund Freud como la m\u00e1s contundente aliada del tratamiento, pues, como \u00e9l mismo dijo: \u201cnadie puede ser ajusticiado in absentia o in effigie\u201d (Freud, 1912\/1991, p. 105). Gracias al fen\u00f3meno transferencial, los terapeutas somos capaces de advertir los deseos y emociones que nuestros pacientes han procurado olvidar. 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