{"id":11245,"date":"2023-05-26T15:59:23","date_gmt":"2023-05-26T21:59:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/?p=11245"},"modified":"2023-05-31T10:40:34","modified_gmt":"2023-05-31T16:40:34","slug":"psicoanalisis-y-religion-un-conflicto-ineludible-un-problema-insoluble-una-integracion-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.centroeleia.edu.mx\/blog\/psicoanalisis-y-religion-un-conflicto-ineludible-un-problema-insoluble-una-integracion-imposible\/","title":{"rendered":"Psicoan\u00e1lisis y religi\u00f3n: \u00bfun conflicto ineludible, un problema insoluble, una integraci\u00f3n imposible?"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Miguel Eduardo Torres Contreras<\/p>\n<p>Sabemos que Sigmund Freud, el fundador del psicoan\u00e1lisis, fue un autor que surgi\u00f3 como resultado de la racionalidad moderna, a la cual promovi\u00f3. Parad\u00f3jicamente, tambi\u00e9n propuso ciertas bases para la cr\u00edtica de esta forma de ver el mundo y al ser humano. Carlos Dom\u00ednguez (1992) retoma la afirmaci\u00f3n de Jacques-Alain Miller, quien ha sostenido que Freud fue un \u201crebelde leal\u201d.<\/p>\n<p>Como hombre de su tiempo, part\u00edcipe de una visi\u00f3n materialista y positivista, Freud hizo eco de la profec\u00eda del \u201cfin de la religi\u00f3n\u201d. La racionalidad cient\u00edfica y el tiempo que todo lo marchita, lograr\u00edan paulatinamente debilitar esa vana ilusi\u00f3n que es la religi\u00f3n. Desde que Freud era estudiante de medicina, en la Universidad de Viena, se asumi\u00f3 como ateo, si bien, frecuent\u00f3 a Franz Brentano, exsacerdote dominico, quien era la m\u00e1xima figura filos\u00f3fica en esos momentos en dicha universidad.<\/p>\n<p>Freud le escribi\u00f3 en una carta a su amigo, Eduard Silberstein, sobre la impresi\u00f3n que le caus\u00f3 Brentano, dici\u00e9ndole que era un hombre extra\u00f1o porque era creyente y te\u00f3logo, al mismo tiempo que darwiniano, inteligente y casi genial. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, en su escrito <em>Acciones obsesivas y pr\u00e1cticas religiosas <\/em>(1907\/1992b), Freud afirm\u00f3, sin matiz alguno y de forma demoledora, que la religi\u00f3n era una neurosis universal y la neurosis obsesiva una religi\u00f3n particular.<\/p>\n<p>Primero, en su estudio sobre Leonardo (1910) y luego en el caso Schreber (1911), dejando de lado la cuesti\u00f3n sobre la validez del psicoan\u00e1lisis aplicado, Freud empieza a relacionar la figura del padre con la imagen de Dios. Es importante hacer notar que, en el caso Schreber, vemos c\u00f3mo la paranoia y el delirio de este juez est\u00e1n impregnados de tintes religiosos. As\u00ed, la psicosis paranoide, una de las neurosis narcisistas seg\u00fan la visi\u00f3n freudiana, est\u00e1 atravesada por el conflicto con el padre y la imagen de Dios del discurso religioso. Pero es en <em>Totem y tab\u00fa<\/em> (1913\/1991) donde Freud plantea el origen com\u00fan entre neurosis y religi\u00f3n: el conflicto ed\u00edpico.<\/p>\n<p>En efecto, en el complejo de Edipo como estructura b\u00e1sica universal, tanto la neurosis como religi\u00f3n tienen una identidad de origen. As\u00ed, la religi\u00f3n eterniza el conflicto con el padre, quien es elevado ahora a la categor\u00eda de Dios, por lo que \u00e9ste \u201c[\u2026] es una <em>sustituci\u00f3n<\/em> y una <em>magnificaci\u00f3n<\/em> del padre\u201d (Dom\u00ednguez, 1992, p. 38). Conflicto donde la ambivalencia, el amor y el odio, sigue teniendo un papel central.<\/p>\n<p>Este conflicto y su ambivalencia inherente ser\u00e1n la base para la explicaci\u00f3n de esa doble figura deformada del padre: Dios y el Demonio. La nostalgia y el amor al padre crean la imagen de Dios. El odio y el temor crean la de Satan\u00e1s. Finalmente, tanto en la neurosis como en la religi\u00f3n hay un retorno de lo reprimido: en la primera, el s\u00edntoma; en la segunda, el dogma, la moral y los rituales.<\/p>\n<p>En <em>El porvenir de una ilusi\u00f3n<\/em> (1927\/1992a), texto dedicado abiertamente al estudio de la religi\u00f3n desde la visi\u00f3n psicoanal\u00edtica freudiana, se sostiene que la religi\u00f3n es una forma de protecci\u00f3n frente a la neurosis. En efecto, la adaptaci\u00f3n a esta neurosis general exime a los seres humanos del trabajo de construir una neurosis personal. Cubre la necesidad de dependencia, apoyo y gu\u00eda de los seres humanos, y, as\u00ed, libera al creyente de asumir los riesgos de su propia libertad. Por eso, la p\u00e9rdida de la religi\u00f3n tiene como consecuencia el incremento de las neurosis. Esto indica que no todo mundo es capaz de asumir una postura atea. Asimismo, la religi\u00f3n contribuye a la siempre dif\u00edcil renuncia pulsional y a la soluci\u00f3n a los conflictos entre padres e hijos en la vida social. Por tanto, la religi\u00f3n tiene una funci\u00f3n positiva en la historia evolutiva de la humanidad. La visi\u00f3n freudiana de la religi\u00f3n no es una visi\u00f3n negativa absoluta.<\/p>\n<p>En efecto, si el animismo supone un estado narcisista e infantil de la humanidad, la religi\u00f3n supone, por su parte, una renuncia de esa omnipotencia, en favor de los dioses, a semejanza de la relaci\u00f3n y elecci\u00f3n de objeto de tipo anacl\u00edtico en el individuo. Este desarrollo culminar\u00e1 con la visi\u00f3n cient\u00edfica y racional del mundo y la vida humana misma. Sin embargo, a\u00f1os m\u00e1s tarde, Freud se dio cuenta de que tal proyecto secularista ten\u00eda enormes dificultades, porque la religi\u00f3n involucra las m\u00e1s intensas emociones humanas. Entonces, hay sujetos incapacitados para vivir sin una fe religiosa.<\/p>\n<p>Aunque Freud no relaciona de manera sistem\u00e1tica el conflicto ed\u00edpico con el ate\u00edsmo, si hace menci\u00f3n de que \u00e9ste, o la blasfemia, son expresiones de la intensa ambivalencia ante el padre. Esto queda ilustrado de forma muy clara en el historial de <em>El hombre de los lobos<\/em>. Tambi\u00e9n en Leonardo y en Schreber se hace presente la relaci\u00f3n entre ambivalencia e increencia: en el pintor, como irreligiosidad, y en el juez, como escepticismo religioso antes del estallido de su padecimiento.<\/p>\n<p>Otra l\u00ednea m\u00e1s de la visi\u00f3n de Freud sobre la religi\u00f3n es el nexo que establece entre \u00e9sta y la psicosis: la locura. Si bien, no llega a equiparar la religi\u00f3n con la psicosis, s\u00ed hay un punto de analog\u00eda entre ambas: la ilusi\u00f3n. Para entender la ilusi\u00f3n como punto de encuentro entre psicosis y religi\u00f3n, Freud usa el modelo de la elaboraci\u00f3n on\u00edrica.<\/p>\n<p>En otras palabras, la ilusi\u00f3n religiosa es semejante a la psicosis que se produce durante el sue\u00f1o, donde el sujeto se repliega sobre s\u00ed mismo de forma narcisista, suspende su relaci\u00f3n con el mundo real y lleva a cabo una realizaci\u00f3n alucinatoria de sus deseos. El hombre religioso hace algo parecido: se aparta de la realidad y niega sus limitaciones, se distancia del mundo y sus creencias religiosas son una especie de feliz locura alucinatoria. Esta visi\u00f3n de la religi\u00f3n como una ilusi\u00f3n es la tesis central del texto que Freud dedic\u00f3 a la comprensi\u00f3n de la religi\u00f3n desde el psicoan\u00e1lisis: <em>El porvenir de una ilusi\u00f3n<\/em> (1927\/1992a).<\/p>\n<p>Freud es hijo de su tiempo, participa activamente de esa visi\u00f3n racionalista, cient\u00edfica y optimista, propia de su \u00e9poca. Se inscribe en la corriente cr\u00edtica hacia la religi\u00f3n, que tiene en Ludwig Feuerbach a uno de sus m\u00e1ximos exponentes, autor al que Freud ley\u00f3. Sin embargo, el contexto cultural y epistemol\u00f3gico de nuestros d\u00edas no es el mismo que el de Freud, por lo que surge la pregunta de si las tesis freudianas siguen siendo vigentes. Al menos, la religi\u00f3n no ha desaparecido. A su vez, surge la pregunta sobre las visiones de autores postfreudianos, as\u00ed como la pregunta sobre el trabajo cl\u00ednico cuando la creencia religiosa se hace presente en el discurso de los pacientes. \u00bfQu\u00e9 hacer cuando Dios se hace presente en el div\u00e1n?<\/p>\n<p>Algunas de estas preguntas y posibles ideas para reflexionar son las que abordaremos <a href=\"https:\/\/ec.centroeleia.edu.mx\/curso\/psicoanalisis-y-religion\/\">en el encuentro \u201cPsicoan\u00e1lisis y religi\u00f3n\u201d.<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Referencias. <\/strong><\/p>\n<p>Dom\u00ednguez, C. (1992). <em>Creer despu\u00e9s de Freud<\/em>. San Pablo.<\/p>\n<p>Dom\u00ednguez, C. (2000). <em>Psicoan\u00e1lisis y religi\u00f3n: di\u00e1logo interminable<\/em>. Trotta.<\/p>\n<p>Dom\u00ednguez, C. (2006). <em>Experiencia cristiana y psicoan\u00e1lisis<\/em>. Sal Terrae.<\/p>\n<p>Freud, S. (1992a). El porvenir de una ilusi\u00f3n. <em>Obras Completas<\/em> (vol. 21). Amorrortu editores. (Obra original publicada en 1927).<\/p>\n<p>&#8212;. (1992b). Acciones obsesivas y pr\u00e1cticas religiosas. <em>Obras Completas <\/em>(vol. 9). Amorrortu editores. (Obra original publicada en 1907).<\/p>\n<p>&#8212;. (1991). Totem y tab\u00fa. <em>Obras Completas<\/em> (vol. 13). Amorrortu editores. (Obra original publicada en 1913).<\/p>\n<p>Weger, K-H. (1986). <em>La cr\u00edtica religiosa en los \u00faltimos tres siglos<\/em>. Herder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Miguel Eduardo Torres Contreras Sabemos que Sigmund Freud, el fundador del psicoan\u00e1lisis, fue un autor que surgi\u00f3 como resultado de la racionalidad moderna, a la cual promovi\u00f3. Parad\u00f3jicamente, tambi\u00e9n propuso ciertas bases para la cr\u00edtica de esta forma de ver el mundo y al ser humano. Carlos Dom\u00ednguez (1992) retoma la afirmaci\u00f3n de Jacques-Alain Miller, quien ha sostenido que Freud fue un \u201crebelde leal\u201d. Como hombre de su tiempo, part\u00edcipe de una visi\u00f3n materialista y positivista, Freud hizo eco de la profec\u00eda del \u201cfin de la religi\u00f3n\u201d. 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