Sobre las afecciones somáticas en la infancia

Por Alma Toledo

El trabajo clínico con niños es un terreno fecundo para la investigación. El psicoanálisis surge del trabajo con pacientes adultos y es más tarde que gracias a Melanie Klein y Anna Freud se construye como un método sistematizado.

Muchos pequeños con dificultades de diferente orden presentan en su historia o en el lapso del trabajo analítico afecciones somáticas de muy diversa índole y, en algunos casos, enfermedades irreversibles. Observamos que en ciertos pacientes hay dificultades para poder llevar a cabo un juego simbólico. Abordar el problema desde la significación de los síntomas, de acuerdo con la tradición freudiana de hacer consciente lo inconsciente, es parte del trabajo, pero no es suficiente.  

Los aportes de importantes psicoanalistas como Sami-Ali, Joyce McDougall y Andreé Green, entre otros, advierten sobre la importancia de pensar en los vacíos, en lo que no se ha construido psíquicamente, en las conexiones que faltan para poder ser expresadas, por ejemplo, en el juego. Muchos de estos infantes presentan un funcionamiento mecánico, como si aprendieran solo por imitación o indicación médica. Las modalidades de intervención y de interpretación en estos casos representan un reto para el trabajo terapéutico.

Cada vez con mayor frecuencia recibo casos de pequeños con importantes problemas de insomnio, asma, obesidad, dermatitis, alergias. Preguntarse por ciertas modalidades vinculares al interior de la familia es un eje importante de comprensión de estos fenómenos. El trabajo alrededor del cuerpo en el análisis infantil es central, pues cuando los niños están imposibilitados para expresar simbólicamente sus conflictos, aumenta el riesgo de descargar somáticamente y, consecuentement, de enfermedades físicas.

            La discriminación de la patología en la infancia es un tema polémico. Aspectos tales como la inmadurez del niño, su dependencia, la influencia del desarrollo y los cambios que conlleva, la influencia del medio ambiente y, en particular, de la familia complejizan aún más el problema. La psicosomática crea inquietud, obedece a modelos de funcionamiento distintos a los que se presentan en las neurosis y es a partir de ello que diversos autores se ocupan de conceptualizar las fallas en la estructuración simbólica, el tipo de vínculo, el uso de defensas primitivas, la presencia de ansiedades de tipo catastrófico y por supuesto la impactante escisión entre los registros corporales y los psíquicos.

En el Diplomado Eleia “Psicosomática. Perspectivas teóricas y enfoques clínicos” estudiaremos a profundidad este complejo y apasionante tema con la ayuda de ejemplos clínicos y de la mano de profesores expertos en la materia.

 

Bibliografía

 

Békei, M. (1984). Trastornos psicosomáticos en la niñez y adolescencia. Buenos Aires. Gedisa

Leiberman, C. y Bleichmar, N. (2001). Las perspectivas del psicoanálisis. México. Paidós.

Lenarduzzi, H. (2005). Entre biología y cultura: un estudio de la psicosomática en la infancia y la adolescencia. Buenos Aires. Biblos.

Mc Dougall, J. (1989). Teatros del cuerpo. Paris, Julián Yébenes.

Winnicott, D. (1964). La enfermedad psico-somática en sus aspectos positivos y negativos. Revista Uruguaya de Psicoanálisis, 61.