Por Daniela Bustamante Rosas
Muchos padres de familia se sienten inquietos sobre cómo manejar la situación de pandemia y aislamiento con sus hijos. Es una preocupación muy válida porque la mente de los niños, aunque en muchos aspectos funciona de manera similar a la de los adultos, requiere de un manejo emocional distinto, sobre todo porque los pequeños son dependientes de sus padres (Winnicott, 1965/2016). En el presente artículo hablaremos sobre algunas necesidades básicas de los niños y situaciones frecuentes que se presentan con ellos; también brindaremos algunas ideas que pueden resultar de utilidad para acompañarlos en estos tiempos.
Para los niños, lo más importante son los sentimientos de seguridad, confianza, amor y protección (Erikson, 1963). Algunas cosas que pueden hacer los padres para fomentar estas experiencias emocionales son:
No todo es malo, en cuanto al aislamiento derivado de la pandemia. Hay niños a los que, incluso, les ha venido bien porque han tenido la oportunidad de pasar más tiempo en casa, cerca de sus padres. Una pequeña de siete años, antes de que empezara el aislamiento, estaba teniendo problemas en la escuela: no ponía atención, se escapaba del salón, lloraba mucho y, con frecuencia, le dolía el estómago. Pasaba mucho tiempo fuera de casa: en la escuela y en clases extracurriculares. A los pocos meses de que comenzó la pandemia, empezó a mejorar en sus tareas escolares, se mostraba más atenta e interesada, ya casi no lloraba y los dolores de estómago desaparecieron. Es importante mencionar que los padres se mostraron muy cercanos y comprensivos con su hija; la pandemia los motivó a reflexionar acerca del tipo de relación que establecían con ella.
También es importante tener presente que hay casos en los que la pandemia agudizó problemas que ya estaban presentes; por ejemplo, la violencia intrafamiliar.
Sin duda, esta situación es nueva y extraña para todos y es un escenario que compartimos a nivel mundial. Cada uno de nosotros va encontrando la manera de vivirla y atravesarla. Definitivamente, no es mal momento para comenzar un tratamiento psicoterapéutico. Desde la intención de este artículo, me refiero a los padres de familia para que consideren si ellos mismos, alguno de sus hijos o ambos desean utilizar esta situación adversa para mejorar su situación emocional e interna.
Enlace cuento Coronavirus: 64c685_ef31d8e608fd4b528eae3132b67a445e.pdf (mindheart.co)
Referencias:
Doltó, F. (1987). Prefacio. En: Mannoni, M. La primera entrevista con el psicoanalista. Gedisa. (Obra original publicada en 1965).
Erikson, E. (1963). Infancia y sociedad. Hormé.
Esquivel y Ancona, F. (2010). Psicoterapia infantil con juego. Manual Moderno.
Giménez de Abad, E. (2008). Cómo poner límites a los hijos. Paidós.
Geissman, C. y Houzel, D. (2000). El niño, sus padres y el psicoanalista. Síntesis.
Winnicott, D. (2016). De la dependencia a la independencia en el desarrollo emocional. Los procesos de maduración y el ambiente facilitador: estudios para una teoría del desarrollo emocional. Paidós. (Obra original publicada en 1965).