Reproducción asistida. ¿Deseo de maternidad, omnipotencia médica o egoísmo?

Por Elia Olvera

Nunca antes la concepción había adquirido tantos matices y planteado tantas interrogantes como en la actualidad.

Las técnicas de reproducción asistida experimentaron adelantos vertiginosos que transformaron lo que antes era sencillamente la capacidad para reproducirse de manera natural. Ahora se habla de inseminación artificial, donación de óvulos, fecundación in vitro, transferencia embrionaria, congelación de embriones, maternidad subrogada o reducción embrionaria, diferentes procedimientos para lograr la concepción.

Si bien la ciencia ofrece estas nuevas opciones para la reproducción, desde el ámbito psicológico entra en juego un sinnúmero de cuestiones a considerar. Por ejemplo, ¿qué es un padre: el que dona el espermatozoide o el que cumple con la función paterna? O, ¿qué sucede en la mente de una mujer ‒e inclusive en la del médico‒ cuando los embriones congelados no se utilizan; se genera culpa?

Asimismo, como lo señala Akolombre, el deseo de hijo puede convertirse en una “pasión de hijo”: en ocasiones, la mujer llega a depositar todo el sentido de su conyugalidad en la maternidad y se obsesiona con tener un hijo a toda costa, afianzada en una actitud de egoísmo y omnipotencia.

Por otra parte, muchos médicos, en el cumplimiento de lo que consideran su deber ‒o quizá llevados por su propio sentimiento de omnipotencia‒, se empeñan en seguir realizando procedimientos, cuando la pareja ya tiene un desgaste exagerado y, tal vez, sea momento de aceptar la realidad.

Al no lograr concebir, es posible que la mujer experimente sentimientos de inferioridad o incompletud, que muchas veces se agravan por la presión familiar y social. Incluso, a la larga, algunas mujeres ya no saben si en realidad desean un hijo o solamente sienten la necesidad de cumplir con estas exigencias.

A veces la ciencia parece querer subsanar el dolor de la paciente que biológicamente no logra concebir, alimentando en ella una fantasía omnipotente de tener un hijo sin defectos, a través de procedimientos donde se elige al mejor óvulo, espermatozoide y/o embrión.

Las técnicas de reproducción asistida también le ofrecen a las parejas homoparentales la posibilidad de tener un hijo, lo que a su vez suscita nuevas interrogantes y presenta diversos escenarios que conviene abordar.

El psicoanálisis desempeña un papel muy importante no solo en el tratamiento de la ansiedad y el estrés que suelen despertar los métodos de reproducción asistida, sino, sobre todo, en el análisis de los significados y fantasías que surgen ante las complejas situaciones que la actualidad plantea.

En el Diplomado “Psicoanálisis del embarazo y la maternidad” profundizaremos en estos y otros temas con la visión de médicos y psicoanalistas expertos.