Lo psíquico y los problemas de alimentación

Carolina Martínez Salgado[1]

Los problemas de alimentación, conocidos en el terreno médico-psiquiátrico como trastornos de la conducta alimentaria, están constituidos por distintos tipos de alteraciones graves en la manera de alimentarse de algunas personas. De acuerdo con la quinta y última edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5 (APA, 2014), entre los principales figuran la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno de atracones.

La anorexia nerviosa es uno de las afecciones más peligrosas dentro de este grupo por la amenaza que supone para la vida. Lo que comienza como una pretensión de sentirse en total control sobre lo que se ingiere, en los casos más graves suele conducir a un callejón sin salida: después de atravesar un proceso en el que el organismo se consume a sí mismo, llega la muerte por autoinanición.

En la bulimia nerviosa la persona tiene episodios de pérdida total de control sobre lo que come. Ingiere una gran cantidad de alimento y posteriormente recurre al vómito o al consumo de purgantes con el propósito de expulsar lo devorado. Las consecuencias sobre el organismo van desde daños a la cavidad bucal con desgaste de las piezas dentarias, hasta úlceras en diversas áreas del aparato digestivo, deshidratación, anemia, etc. Algunas personas sufren de anorexia y bulimia al mismo tiempo, a lo cual se le denomina bulimarexia.

Los trastornos de atracones son episodios recurrentes donde se ingiere una cantidad de alimento superior a lo requerido, aun sin sentir hambre. Al igual que en la bulimia, existe una sensación de pérdida de control sobre la cantidad de comida consumida durante el episodio. Esta situación también tiene consecuencias sobre la salud; unas de las más evidentes es el sobrepeso y la obesidad, que a su vez dan lugar a patologías potencialmente mortales, además de otro tipo de deficiencias nutricionales.

Un factor muy importante a estudiar es el efecto que tienen la ansiedad y la depresión en la alimentación y el metabolismo de los alimentos, pues, sin convertirse en alguno de los trastornos antes mencionados, en ocasiones favorecen condiciones de sobrepeso, obesidad, delgadez extrema, las cuales pueden parecer inexplicables cuando no se toma en consideración el componente emocional.

Se ha dicho que los trastornos de la alimentación no son exclusivos de las sociedades actuales. En una interesante reconstrucción histórica, Weinberg (2010) relata el significado de purificación que algunos pueblos de la antigüedad atribuían al ayuno, el lugar que tuvo dentro de las prácticas curativas en la Grecia hipocrática o la fama que cobraron las “santas ayunadoras” por su ascetismo en la época medieval. Todo ello evidencia la relevancia de los marcos sociales y culturales en los que tienen lugar las diversas prácticas humanas.

Sin embargo, probablemente los trastornos de alimentación nunca antes adquirieron las proporciones epidémicas que vemos hoy en día. Durante las últimas décadas y en cada vez más países su incidencia ha incrementado, lo que los convierte en un problema preocupante. Además, si bien el grupo que suele verse más afectado es el de las mujeres adolescentes, también va en aumento la cifra de personas que los padecen de diferentes edades y de ambos sexos. A pesar de ello, el estudio, la atención y el tratamiento que requerirían no parecen ir a la par.

Una encuesta levantada en años recientes entre adolescentes mexicanos de 12 a 17 años reportó que 0.5 % de ellos habían padecido alguna vez en su vida de anorexia, 1 % de bulimia y 1.4 % de trastorno por atracones. Los investigadores señalan que la mitad o más de los jóvenes experimentaron alguna discapacidad grave a causa del trastorno, pero menos de la cuarta parte recibió tratamiento (Benjet et al., 2012).

¿Cuál es la causa de estas afecciones? No hay quien pueda responderlo con certeza, puesto que no existe una causa única y las circunstancias que las originan involucran elementos muy diversos: culturales, sociales y económicos, además de biológicos (en el organismo quedará impresa la deletérea huella del enigmático proceso). Además, actualmente se reconoce que el componente emocional juega un papel preponderante en toda esta trama. De ahí que el conocimiento aportado por el psicoanálisis tenga tanto por ofrecer para la comprensión de dichos trastornos y, en cierto tipo de casos, para su tratamiento.

En el taller estudiaremos los diversos aspectos de la vida psíquica que influyen en la aparición de los trastornos alimentarios, los cuales son abordados como manifestaciones sintomáticas con múltiples significados. Birksted-Breen (2016) plantea: “Los trastornos de la alimentación, como todo síntoma, expresan algo al mismo tiempo que lo eluden, y el significado específico que tienen para cada paciente tiene que ser indagado”.

Acorde con el conocimiento actual en psicoanálisis, reconoceremos los distintos niveles de gravedad que este tipo de trastornos pueden adquirir según la estructura psíquica de la persona que los sufre. Haremos especial énfasis en la comprensión del padecimiento en cada uno de los pacientes, con su propia y singular configuración psíquica. Ofreceremos algunos ejemplos sobre la profundidad de aproximación que sólo la psicoterapia psicoanalítica y el psicoanálisis permiten alcanzar, sin dejar de identificar sus alcances y limitaciones para el tratamiento.

Referencias bibliográficas

  • American Psychiatric Association (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  • Benjet, C., Méndez, E., Borges, G., Medina-Mora, M. E. (2012). Epidemiología de los trastornos de la conducta alimentaria en una muestra representativa de adolescentes. Salud Mental, 35:483-490.
  • Birksted-Breen, D. (2016). The work of psychoanalysis. Sexuality, Time and the Psychoanalytic Mind. Oxford: Routledge.
  • Weinberg, C. (2010). Do ideal ascético ao ideal estético: evolução histórica da Anorexia Nervosa. Revista Latinoamericana de Psicopatología Fundamental, 13(2): 224-237.

[1] Profesora del Departamento de Atención a la Salud UAM-X y del Centro Eleia.

 

Regístrate al Taller “Lo psíquico y los problemas de alimentación” que se llevará a cabo el 4 de noviembre en plantel norte y el 11 de noviembre en plantel sur.