Intervención Psicológica en Crisis

Son varias las técnicas que se pueden emplear durante la intervención psicológica con personas adultas que han enfrentado una experiencia traumática o se encuentran en crisis. A continuación te mencionamos algunas las técnicas de intervención propuestas por Leopold Bellak:

• Fortalecimiento del yo. En muchos casos el paciente se vive como deficiente o vulnerable, estos pensamientos deben detenerse, de lo contrario generarán círculos de pensamiento negativo. A un paciente en situación de crisis se le deben señalar las características positivas de su vida. El terapeuta o psicólogo tiene que expresar su reconocimiento de que el paciente ha logrado algo – sobrevivir, pedir ayuda, buscar ayuda –, y en especial hacerle sentir que ha estado dispuesto a hacer algo racional para mejorar su estado.

• Trato empático y realista. Uno debe hacer que el paciente sienta que uno atiende su caso y que gracias a esta compresión se le podrá ayudar. A diferencia de los tratamientos tradicionales, el trato deberá será muy familiar, con lo que se facilita la verbalización y aumenta el sentimiento de autovalía. El trato realista tiene que ver con no generar expectativas incumplibles o promesas que el psicólogo no sabe si podrá cumplir. Se buscan respuestas específicas a situaciones concretas.

• Empleo de la intelectualización. Si bien, la intelectualización es una defensa que se busca desarticular en los tratamientos tradicionales, sin embargo en situaciones de crisis el empleo de la intelectualización puede ser un recurso terapéutico. Una gran parte del dolor, angustia y miedo se derivan de la sensación de invalidez y pérdida de control. El paciente se siente atacado por una fuerza invisible. El trabajo intelectual busca generar pensamientos en donde solo existían sensaciones traumáticas o emociones no contenidas. La intelectualización es muy útil para hacer que el paciente vea su conducta de una manera nueva.

• Seguridad y apoyo. La técnica de dar seguridad brinda apoyo al paciente. Un buen ejemplo son las afirmaciones del terapeuta de que está a la disposición del paciente el tiempo que sea necesario y en el futuro inmediato también, por ejemplo telefónicamente. Mediante una afirmación de disponibilidad –realista y justificada – el terapeuta puede decir: ‘usted no está solo’; ‘yo estoy aquí como fuente de ayuda’. Al hacer estas afirmaciones, el terapeuta le está prestando al paciente su propio yo más fuerte y su menos severo superyó. Así, por ejemplo, se puede decir: ‘si yo estuviera en su lugar, yo también hubiera tenido miedo’, o: ‘tuvo razón al enojarse’.

• Consejo y guía. El terapeuta, en su trato como consejero y guía, puede permanecer sin dirigir a los pacientes que en su juicio tienen la suficiente capacidad de insight. En estos casos, lo que dice no llega a ser una recomendación; lo que suele hacer es proporcionar alternativas prediciendo las consecuencias de una u otra alternativa. Con pacientes emocionalmente más inestables o tendientes al acting-out, la guía y consejo se emplean para conseguir una determinada conducta, que el terapeuta considera beneficiosa, en muchos casos es necesario el apoyo familiar.