Explicación médica introductoria de las enfermedades psicosomáticas

Por Adelaida Corrales

 El ser humano es un ente biopsicosocial y cualquier alteración o trastorno en alguna de las áreas que lo constituyen afectará las otras, resultando en un menoscabo de su salud general. Ciertamente, la complejidad del individuo humano como unidad funcional y la dificultad que implica abordarlo en su totalidad se evidencian en la gran variedad de disciplinas que intentan comprenderlo desde diferentes perspectivas. Sin embargo, el entrecruce de estas ciencias es inevitable, puesto que se vuelve necesario buscar la complementariedad entre ellas para la consecución del objetivo.

Aunque casi todos sabemos que los trastornos mentales influyen en el funcionamiento del organismo, tendemos a dejarlo de lado. Pero también es frecuente que ignoremos las repercusiones que la enfermedad física tiene en el estado mental. Los miedos, los prejuicios y la vergüenza, entre otros factores, se convierten en grandes obstáculos para informarnos sobre nuestro estado de salud general. Precisamente estos aspectos del saber son en los que nosotros como psicoterapeutas podemos ser de gran ayuda para los pacientes.

Por ello, el objetivo principal de esta exposición es despertar el interés para acercarnos a conocer el cuerpo biológico en el que habita el sujeto psíquico y saber más sobre las enfermedades físicas que pueden afectar a nuestros pacientes en un momento dado. Familiarizarnos con los padecimientos más frecuentes, con los factores de riesgo, con las medidas de prevención y con los métodos para su diagnóstico y tratamiento nos ayuda a comprender más integralmente al individuo: la imagen que tiene de su cuerpo, la forma de relación que establece con él y con su realidad, tanto interna como externa, nos indica cuál es su estado mental.

Hoy día, gracias a la tecnología, es sencillo obtener la información necesaria sobre casi cualquier enfermedad; hay numerosos sitios en internet tanto de las instituciones de salud pública, como de centros de práctica médica privada que proporcionan información útil en un lenguaje sencillo y accesible a todo público. Muestra de ello son algunas de las páginas de la red que fueron consultadas para la elaboración de esta conferencia, cuyas direcciones electrónicas podrán consultarse al final de la misma, en el apartado de referencias.

El uso del término psicosomático puede ser muy amplio y, a veces, tornarse confuso. Todo estímulo emocional que no alcanza a ser procesado psíquicamente puede motivar una respuesta somática o corporal. Tal respuesta suele ser mediada por diferentes mecanismos, algunos de los cuales pueden ser muy primitivos y otros, más evolucionados. La diferencia fundamental entre dichos mecanismos es el grado de simbolización y elaboración psíquica de que es capaz la mente del sujeto, distinción que fue establecida por Freud para las psiconeurosis y las neurosis actuales (Freud, 1895: 114 y Laplanche y Pontalis, 1996: s. v.). En las primeras, la manifestación física es la expresión simbólica de un conflicto psíquico, por ejemplo, un síntoma conversivo característico de la neurosis histérica. En las segundas, el cuerpo sirve como vía descarga de tensiones de origen tanto interno como externo, que por diferentes razones no han sido representadas ni procesadas psíquicamente; esta última condición es la que, de acuerdo a la teoría psicoanalítica, da origen mecanismo de desarrollo de la enfermedad psicosomática, tema de estas Jornadas.

En nuestra práctica clínica nos encontramos con síntomas en el cuerpo de diferente índole: algunos serán de origen orgánico-biológico, aunque en otras ocasiones serán producto de somatizaciones y/o de procesos conversivos. Ninguna de estas condiciones excluye a las otras; como sabemos, una persona puede tener alteraciones en varios niveles de su funcionamiento, tanto físico como psíquico y, al mismo tiempo, diferentes mecanismos con los que intenta manejarlas. Nuestro trabajo requiere percibir de forma integral al paciente, para ayudarle a lidiar mejor con las circunstancias que tiene el vivir. Así, mientras que algunas veces lo pertinente será interpretarle los significados inconscientes de su comportamiento, en otras, habrá además que brindarle mayor información o recomendarle un examen médico.

Las enfermedades que vamos a revisar en esta ocasión no abarcan en su totalidad la gama de trastornos psicosomáticos, pero sí son las más representativas, tanto por su frecuencia, como por la trascendencia que poseen en la salud y en la vida del sujeto. Entonces, describiré de manera sintetizada algunas de las enfermedades más comunes, en cuyo desarrollo y evolución se ha observado una importante participación del estado mental y emocional del individuo. En cada ocasión, haré un breve apunte sobre algunos aspectos anatómicos y fisiológicos de los órganos involucrados, con el fin de lograr un mejor entendimiento del padecimiento en cuestión.

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Consulta la conferencia completa en el siguiente enlace: ACorrales – Explicación médica (completa)