Artículo del Diplomado Neurosis y psicosis en el infante

Sara Dweck

La psicopatología infantil es un tema muy amplio que despierta gran interés entre los psicoanalistas. Esto se debe a la complejidad que implica la comprensión del funcionamiento mental de los niños, así como los trastornos patológicos que los aquejan.

El niño manifiesta el dolor mental de forma diferente a la de los adultos. Los niños tienen sus propios códigos de comunicación, que expresan a través del juego, los síntomas, los dibujos y los sueños.

Existe una gran variedad de libros y artículos que describen de qué manera es posible entender y atender en la clínica psicoanalítica a niños que presentan síntomas neuróticos, fronterizos, psicóticos o psicosomáticos. En la consulta, a menudo los padres se refieren a estos síntomas como: agresividad, intolerancia, desobediencia, apatía, baja tolerancia a la frustración e impaciencia, bajo rendimiento o fracaso escolar, fobias escolares, alteraciones en la socialización, inseguridad y retraimiento, baja autoestima, trastornos del sueño, retraso en el lenguaje o trastornos de la alimentación.

Recientemente, se ha observado un incremento en niños de corta edad (entre los 6 y los 9 años) que muestran perturbaciones en la alimentación, ya sea vómitos frecuentes, voracidad compulsiva con ansiedad u obesidad mórbida. De la misma manera, ha crecido el número de casos de adicciones tempranas (entre los 8 y los 13 años), que, por lo regular, tienen que ver con el uso excesivo de videojuegos, redes sociales o consumo de alcohol, entre otros.

Algunos niños llegan a consulta por temores exagerados e injustificados y/o diversos tipos de angustia, que se manifiestan en conductas como comerse las uñas, arrancarse las cejas o las pestañas, ansiedades de separación y agitación excesiva.

Otros síntomas que observamos en el trabajo con niños son: tristeza y llanto que prevalece, constantes accidentes y autolesiones (donde la persona suele provocarse dolor físico para evitar el dolor mental y para ubicar dicho dolor en un lugar concreto del cuerpo).

En la psicopatología infantil se incluyen, asimismo, diversos padecimientos psicosomáticos, los cuales pueden tener menor o mayor gravedad, desde resfriados recurrentes, colitis, alergias, infecciones diversas, hasta hospitalizaciones por enfermedades atípicas de componente emocional. Otros síntomas expresados por medio del cuerpo son los trastornos de control de esfínteres, como la enuresis y la encopresis.

A menudo, el motivo de consulta se encuentra asociado a conflictos en la evolución de la sexualidad o alteraciones psicosexuales en el niño, que pueden adoptar la forma de masturbación compulsiva, desviaciones en la orientación sexual, voyerismo y exhibicionismo, homosexualidad, sadismo y masoquismo, etc.

No es raro que los padecimientos involucren también ciertos trastornos neurológicos, por ejemplo, epilepsia, retraso en la psicomotricidad, padecimientos sensoriales y dificultades escolares por causas neurofisiológicas.

Hay padres que solicitan ayuda porque no comprenden qué ocurre con uno o varios de sus hijos, pues estos actúan de forma extraña y diferente a otros chicos. Tal es el caso de niños que padecen algún tipo de autismo o psicosis y dicen escuchar voces o ven cosas que no existen en la realidad. Algunos de estos pequeños tienen la mirada perdida, como si estuvieran pensando en algo, y no hablan ni se mueven; otros torturan y matan animales o desprecian y agreden a las personas que los rodean, lo cual provoca una gran preocupación y extrañeza en los demás.

Todas las situaciones mencionadas anteriormente son del interés, tanto de padres como de maestros y psicólogos que trabajan con niños, porque en ocasiones se dificulta la comprensión de lo que el niño denuncia a través de sus emociones y sus síntomas. Una buena parte de dichas manifestaciones tiene su origen en emociones inconscientes que no pueden descifrar, pues desconocen de dónde surgen, qué hacer con ellas y cómo es posible traducirlas a un lenguaje consciente y expresivo que comunique lo que sienten.

Nuestro quehacer psicoanalítico tiene por objetivo aplicar los conocimientos, la experiencia y los esfuerzos en la identificación y el abordaje del sufrimiento de los niños en sus diferentes manifestaciones, y en ayudar a transformarlo en emociones más creativas y sanas.

En el Diplomado “Neurosis y psicosis en el infante” estudiaremos estos padecimientos desde una perspectiva psicoanalítica, tomando en cuenta los códigos de expresión afectiva en los niños. Se aprenderá a hacer un diagnóstico más certero de la patología infantil, ya que muchos padecimientos comparten los mismos síntomas; sin embargo, es de suma importancia reconocer cuáles de ellos pertenecen a una estructura neurótica, una psicótica o de otra índole. Si se elabora un buen diagnóstico, será posible proponer un tratamiento adecuado.

No obstante, es necesario contemplar que algunos pacientes requieren la ayuda de otros especialistas y, por lo tanto, un tratamiento multidisciplinario que incluya apoyo farmacológico, médico, familiar, institucional y psicoanalítico. Si el diagnóstico y el tratamiento son los adecuados, entonces se podrá llegar a un pronóstico más certero.

En este diplomado llevaremos a cabo exposiciones teórico-prácticas con viñetas clínicas, análisis de casos y muestra de películas donde se ilustre la psicopatología infantil. También contaremos con la presencia de especialistas en las diversas áreas (neurología, paidopsiquiatría, pediatría, nutriología, terapia psicomotriz, terapia sensorial, psicología escolar, e incluso, derecho familiar orientado a casos de divorcio y abuso de sustancias), así como psicoanalistas dedicados al trabajo con niños.

Conoce más de este diplomado en: http://www.centroeleia.edu.mx/diplomado-neurosis-y-psicosis-en-el-infante